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domingo, 22 de marzo de 2015

Decreto para la buena salud





Primero que nada, este no es un decreto común y corriente, es tan poderoso que de hecho, si se hace con fe, comenzara a actuar en tu cuerpo de manera instantánea. Es un poderoso decreto para la sanación del cuerpo de cualquier enfermedad. Primero que nada, te pediré que no cruces ni tus brazos ni piernas ni dedos mientras lees esto, en segundo lugar te pediré que te relajes y que te concentres en lo que deseas sanar.



A continuación, con mucha fe, decreta lo siguiente:

“En el nombre de la todopoderosa presencia YO SOY, anclo y conecto mi Espíritu a las regiones celestiales, donde me pongo en contacto con los hermosos seres de la luz, para que en estos momentos me asistan en mi sanación. Pido que mi cordón dorado sea despejado de toda impureza, para que aquello que me esta reservado en los cielos pueda descender a la tierra sin ningún obstáculo. Pido la asistencia de los amados seres de la luz, para que hagan resplandecer sus rostros sobre el mío, y me llenen de una hermosa luz celestial, que desciende hasta mi cuerpo por medio del cordón dorado (has una breve pausa de 1 o 2 minutos, hasta que sientas como tu rostro comienza a brillar o sientas una energía cálida en el mismo. Durante este tiempo de reposo, inhala visualizándote lleno de luz, y exhala visualizando que expulsas lo negativo, siempre concentrándote en aquello que quieres sanar).

Continúa con la siguiente oración:

“En el nombre de mi amada presencia YO SOY, activo el poder que hay en mi Espíritu para sanar mi cuerpo, y declaro que la enfermedad xxxxxxx sale ahora mismo de mi cuerpo. Llevo esta gloriosa energía que me han concedido los amados seres de luz a la zona afectada de mi cuerpo, la cual es xxxxxxx y de ahora en adelante esta maravillosa luz consumirá y transmutara toda enfermedad, convirtiéndola en perfecta salud. Mis células se activan y comienzan a irradiar una hermosa luz que trae bienestar a todo mi ser. YO SOY la perfecta salud divina, que sano mi cuerpo y sano a los que están a mi alrededor. Que así sea. Por la Vida. Gracia, Gracia, Gracias. Amen”