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martes, 21 de abril de 2015

La puerta de Jesucristo





¿Quién es Jesús el Cristo?


Jesús, también conocido como Jesucristo y en Oriente como Isa, Jeshua, Yusup Asap, etc, es el Maestro Ascendido responsable del proceso de ascensión del planeta Tierra. En estos momentos su tarea consiste en regresar en canalización para ofrecernos un conjunto de instrucciones e información que es práctica para nosotros desde su perspectiva de haber estado aquí antes él mismo. Jesús es la voz que ha sido canalizada por una psiicóloga estadounidense que recibió el texto íntegro de Un Curso de Milagros y ahora está siendo canalizado por una holandesa, Pamela Kribbe, que recibe mensajes de Jeshua específicamente dirigidos a los trabajadores de la luz.


SÓLO TÚ PUEDES PRIVARTE 
A TI MISMO DE ALGO


Sólo tú puedes privarte a ti mismo de algo. No resistas este hecho, pues es en verdad el comienzo de la iluminación.

Recuerda también que la negación de este simple hecho adopta muchas formas, y que debes aprender a reconocerlas y a oponerte a ellas sin excepción y con firmeza.

Este es un paso crucial en el proceso de re-despertar.

Las fases iniciales de esta inversión son con frecuencia bastante dolorosas, pues al dejar de echarle la culpa a lo que se encuentra afuera, existe una marcada tendencia a albergarla dentro.
Al principio es difícil darse cuenta de que esto es exactamente lo mismo, pues no hay diferencia entre lo que se encuentra adentro y lo que se encuentra afuera.

Jesucristo, Un Curso de Milagros (11:4:4)


¿Cuál es el objetivo de Un Curso de Milagros?
Restaurar la realidad en tu mente para llevarla de vuelta a donde siempre ha estado, a Dios. Esto sólo se logra reemplazando el sistema de pensamiento del ego que te mantiene atado a la ilusión de creer que es posible estar separado de Él y que lo estás. Este curso no tiene otro propósito que enseñarte que el ego es algo increíble y que siempre lo será. (7:8:4)
El objetivo del plan de estudios, independientemente del maestro que elijas [la Voz de Dios o la voz del ego], es: "Conócete a ti mismo". No hay nada más que buscar. Todo el mundo anda buscándose a sí mismo y buscando el poder y la gloria que cree haber perdido. (8:3:4)

¿Qué es el ego?
Su existencia depende de tu mente porque el ego es una creencia tuya. El ego no es más que una confusión con respecto a tu identidad [...] No le tengas miedo al ego. Él depende de tu mente, y tal como lo inventaste creyendo en él, puedes asímismo desvanecerlo dejando de creer en él [...] Cuanto más aprendas del ego más te darás cuenta de que no se puede creer en él. (7:8:4)

¿Cómo podemos librarnos del ego?
Librarse uno de la culpabilidad es lo que deshace completamente al ego. No hagas de nadie un ser temible, pues su culpabilidad es la tuya, y al obedecer las severas órdenes del ego, atraerás su condena sobre ti mismo y no podrás escapar del castigo que él inflinge a los que las desobedecen. El ego premia la fidelidad con dolor, pues tener fe en él es dolor. Y la fe sólo se puede recompensar en función de la creencia en la que se depositó [...] Tú no crees que el Hijo de Dios es inocente porque ves el pasado, pero no lo ves a él. Con igual facilidad podías haberlo liberado del pasado y haber eliminado de su mente la nube de culpabilidad que lo encadena a él. Y en su libertad habrías encontrado la tuya. (13:9:2)


¿Por qué no percibimos la realidad?
Toda visión comienza con el que percibe, que es quien determina lo que es verdad y lo que es falso. Y no podrá ver lo que juzgue como falso. Tú que deseas juzgar la realidad no puedes verla, pues en presencia de juicios la realidad desaparece. (13:7:5)
La negación de por sí no tiene ningún poder, pero tú puedes conferirle el poder de tu mente, el cual es ilimitado. Si lo utilizas para negar la realidad, ésta desaparece de tu conciencia. Es imposible apreciar la realidad parcialmente. Por eso es por lo que, cuando niegas pare de ella pierdes la concienciad e toda ella. (7:7:1)

¿Qué es la percepción?
Cuando crees en algo, haces que sea real para ti. (7:6:7) Es imposible no creer en lo que ves, pero es igualmente imposible ver lo que no crees. La percepción se construye sobre la base de la experiencia, y la experiencia conduce a las creencias. La percepción no se estabiliza hasta que las creencias se cimientan. De hecho pues, lo que ves es lo que crees. Eso es lo que quise decir con: "Dichosos los que sin ver creyeron", pues aquellos que creen en la resurrección la verán. La resurrección es el triunfo definitivo de Cristo sobre el ago, no atacándolo sino trascendiéndolo. Pues Cristo ciertamente se eleva por encima del ego y de todas sus "obras" y asciende hasta el Padre y Su Reino. (11:6:1)
¿Qué es Cristo?
Cristo es el Hijo de Dios que no está en modo alguno separado de Su Padre y cuyos pensamientos son tan amorosos como el Pensamiento de Su Padre, mediante el cual fue creado. (11:8:9)
Cada Hijo de Dios es uno en Cristo porque su ser está en Cristo, al igual que el de Cristo está en Dios. (12:6:6)

¿Qué es la luz?
El entendimiento es luz, y la luz conduce al conocimiento. (5:3:7)

¿Qué es el miedo?
El miedo es un síntoma de tu profunda sensación de pérdida. Si al percibirlo en otros aprendes a subsanar esa sensación de pérdida, se elimina la causa básica del miedo. (12:1:9)

¿Qué es el amor y cómo lo interpreta el ago?
El amor es lo único que se puede conocer, ya que sólo el amor es real, y por lo tanto, sólo el amor tiene sentido. (7:6:6) El ego está seguro de que el amor es peligroso, y ésta es siempre su enseñanza principal. Nunca lo expresa de ese modo. Al contrario, todo el que cree que el ego es la salvación parece estar profundamente inmerso en la búsqueda del amor. El ego sin embargo, aunque alienta con gran insistencia la búsqueda del amor, pone una condición: que no se encuentre. Sus dictados, por lo tanto, pueden resumirse simplemente de esta manera: "Busca pero no halles". Esta es la única promesa que el ego te hace y la única que cumplirá. Pues el ego persigue su objetivo con fanática insistencia, y su juicio, aunque seriamente menoscabado, es completamente coherente. La búsqueda que el ego emprende está por lo tanto, condenada al fracaso. Y como te enseña también que él es tu identidad, su consejo te embarcará en una jornada que siempre acaba en una percepción de auto-derrota. Pues el ego es incapaz de amar, y, en su frenética búsqueda de amor, anda en pos de lo que teme encontrar.(12:4:2)

¿Qué es la muerte?
La muerte es un intento de resolver conflictos no tomando ninguna decisión. Al igual que todas las demás soluciones imposibles que el ego propugna, ésta tampoco resultará [...] Cuando tu cuerpo, tu ego y tus sueños hayan desaparecido, sabrás que eres eterno. Tal vez piensas que esto se logra con la muerte, pero con la muerte no se logra nada porque no es nada. Todo se logra con la vida, y la vida forma parte de la mente y se encuentra en la mente. (6:5:1)

¿Qué es la salvación?
La salvación es para la mente y se alcanza por medio de la paz. La mente es lo único que se puede salvar y sólo se puede salvar a través de la paz. Cualquier otra respuesta que no sea amor, surge como resultado de una confusión con respecto a "qué" es la salvación y a "cómo" se alcanza, y el amor es la única respuesta. Nunca te olvides de esto y nunca te permitas creer, ni por un solo instante, que existe otra respuesta, pues de otro modo te encontrarás forzosamente entre los pobres, quienes no han entendido que moran en la abundancia y que la salvación ha llegado. (12:3:5)

¿Qué es el Espíritu Santo?
El Espíritu Santo es la respuesta de Dios a la separación. (5:2:2) El Espíritu Santo es el Maestro Perfecto. (5:4:10) Es la Mente de Cristo, la cual es conciente del conocimiento que yace más allá de la percepción (5:1:5)
El Espíritu Santo es tu fortaleza porque sólo te conoce como espíritu. Él es perfectamente conciente de que no te conoces a ti mismo y perfectamente consciente de cómo enseñarte a recordar lo que eres. Puesto que te ama, te enseñará gustosamente lo que Él ama, pues su voluntad es compartirlo. Dado que se acuerda de ti continuamente, no puede dejar que te olvides de tu valía. Pues el Padre jamás cesa de mantener vivo en Él el recuerdo de Su Hijo, y el Espíritu Santo jamás cesa de mantener vivo en el Hijo el recuerdo de su padre. Dios está en tu memoria por causa de Él. Tú decidiste olvidar a tu Padre, pero eso no es realmente lo que quieres hacer, y por lo tanto, puedes decidir de otra manera. Y tal como yo decidí de otra manera, tú también puedes hacerlo. (12:6:2)

¿Cuál es la misión del Espíritu Santo?
La misión del Espíritu Santo es abrirle los ojos a los ciegos, pues Él sabe que no han perdido su visión, sino que simplemente duermen. Él los despertará del sueño del olvido y los llevará al recuerdo de Dios. (12:6:2)

¿Por qué necesito la guía del Espirito Santo?
Elegir implica que la mente está dividida. (5:2:6) Tienes problemas de aprendizaje en un sentido muy literal. Ciertas áreas de tus facultades para aprender están tan deterioradas, que sólo puedes progresar bajo una dirección clara, precisa y consistente, suministrada por un Maestro que pueda trascender tus limitados recursos. Él se convierte en tu Recurso, ya que por tu cuenta no puedes aprender. Es imposible aprender nada en la situación de aprendizaje que te has puesto a ti mismo, y es obvio que en esta situación necesitas un Maestro especial así como un programa de estudios especial [...] pues no sabes cuál es el significado del amor y esa es tu limitación. (12:5:5 )

¿Por qué no me enseña directamente Dios?
Dios no enseña, pues enseñar implica una insuficiencia que Dios sabe que no existe. Dios no está en conflicto. El propósito de enseñar es producir cambios, pero Dios sólo creó lo inmutable. La separación no fue una pérdida de la perfección, sino una interrupción de la comunicación. La voz del ego surgió entonces como una forma de comunicación estridente y áspera. Esto no podía alterar la paz de Dios, pero sí podía alterar la tuya. Dios no la acalló porque erradicarla habría sido atacarla. Habiendo sido cuestionando, Él no cuestionó. Él simplemente dio la Respuesta. Su Respuesta es tu Maestro. (6:4:12)

¿Qué es el cuerpo?
Dios no creó el cuerpo porque el cuerpo es destructible, y, por consiguiente, no forma parte del Reino. El cuerpo es el símbolo de lo que crees ser. Es a todas luces un mecanismo de separación y por lo tanto no existe. El Espíritu Santo, como siempre, se vale de lo que tú has hecho y lo transforma en un recurso de aprendizaje. (6:5:2)

¿Cómo puedo regresar a la mente de Dios?
Tu mente y la de Dios son una. Negar esto y pensar de otra manera ha conservado a tu ego intacto, pero ha dividido literalmente a tu mente. Examina honestamente qué es lo que has pensado que Dios no habría pensado, y qué no has pensado que Dios habría querido que pensases. Examina tanto lo que has hecho como lo que has dejado de hacer, y cambia entonces de mentalidad para que así puedas pensar con la Mente de Dios. Esto puede parecer difícil pero es mucho más fácil que intentar pensar al revés de como piensa Él. (4:4:2)
[...] tienes que aprender a cambiar de mentalidad respecto a tu mente. Sólo así puedes aprender que tu mente es inmutable. El verdadero aprendizaje es constante y tan vital en su poder de producir cambios que un Hijo de Dios puede reconocer su propio poder en un instante y cambiar el mundo en el siguiente. Ello se debe a que al cambiar de mentalidad, produce un cambio en el instrumento más poderoso que jamás se le haya dado para cambiar (7:5:7)


"Percibe cualquier parte del sistema de pensamiento del ego como completamente demente, completamente ilusoria y completamente indeseable, y habrás evaluado correctamente todo el sistema.
Esta corrección te permite percibir cualquier parte de la creación como completamente perfecta, completamente real y completamente deseable. Al desear sólo esto, tendrás sólo esto, y al dar sólo esto, serás sólo esto".

JESUCRISTO, Un Curso de Milagros (7:7:11)